Influschool... ¿Un nuevo modo de pensar(nos) en la escuela?
Es indudable que para que la escuela sea parte del mundo en el que vivimos, para que el alumnado que da sentido a la escuela lo sea, debemos ser conscientes, como aquellas personas que hacemos la escuela, de la realidad social en la que ésta se inserta.
En pleno siglo XXI es impensable imaginar un mundo sin tecnologías y una sociedad sin la influencia (palabra significativa) de las redes sociales y todas aquellas "caras visibles" que intervienen en nuestro día a día a través de ellas.
A pesar de que imaginemos esta realidad desde una perspectiva adulta es cada vez mayor la repercusión que todo ello tiene sobre el mundo infantil y juvenil, sobre nuestros niños y niñas, que viven con ello, se rodean de ello y entran, no sin más, con ello a la escuela.
El mundo de la influencia, dominado por los influencers, youtubers e instagramers que nos venden e idealizan un imaginario social y colectivo del mundo que "podría ser" o que todos desearíamos que fuese. De una realidad anhelada bajo el lema del capitalismo: "siempre puedes ser alguien mejor, algo más".
Hoy compartimos una propuesta para que, una vez más, la escuela se convierta en ese lugar dónde poder dar la vuelta a las cosas. Dónde poder pensar y repensar el mundo y las realidades a las que solemos aferrarnos y en las que, sin darnos cuenta (o siendo más o menos conscientes) vamos introduciendo a nuestros niños y niñas, a nuestro alumnado.
La influencia en el mundo, de unas personas sobre otras, de unos ideales sobre otros o de unos modos de ser y estar sobre otros resulta innegable pero... ¿y si planteamos el sentido de esta influencia?
¿Pueden nuestros niños y niñas convertirse en esos "influencers" de moda para dar un nuevo sentido a la influencia?
¿Puede la escuela ser ese lugar que nos una y nos ofrezca posibilidades para ser y compartir... para compartirnos?
Pensemos en ello junt@s...
En pleno siglo XXI es impensable imaginar un mundo sin tecnologías y una sociedad sin la influencia (palabra significativa) de las redes sociales y todas aquellas "caras visibles" que intervienen en nuestro día a día a través de ellas.
A pesar de que imaginemos esta realidad desde una perspectiva adulta es cada vez mayor la repercusión que todo ello tiene sobre el mundo infantil y juvenil, sobre nuestros niños y niñas, que viven con ello, se rodean de ello y entran, no sin más, con ello a la escuela.
El mundo de la influencia, dominado por los influencers, youtubers e instagramers que nos venden e idealizan un imaginario social y colectivo del mundo que "podría ser" o que todos desearíamos que fuese. De una realidad anhelada bajo el lema del capitalismo: "siempre puedes ser alguien mejor, algo más".
Hoy compartimos una propuesta para que, una vez más, la escuela se convierta en ese lugar dónde poder dar la vuelta a las cosas. Dónde poder pensar y repensar el mundo y las realidades a las que solemos aferrarnos y en las que, sin darnos cuenta (o siendo más o menos conscientes) vamos introduciendo a nuestros niños y niñas, a nuestro alumnado.
La influencia en el mundo, de unas personas sobre otras, de unos ideales sobre otros o de unos modos de ser y estar sobre otros resulta innegable pero... ¿y si planteamos el sentido de esta influencia?
¿Pueden nuestros niños y niñas convertirse en esos "influencers" de moda para dar un nuevo sentido a la influencia?
¿Puede la escuela ser ese lugar que nos una y nos ofrezca posibilidades para ser y compartir... para compartirnos?
Pensemos en ello junt@s...
Comentarios
Publicar un comentario